dijous, 16 de juliol del 2026

Nº 437. Projecte "Enumeración de Grutas Visitadas". Article 02.

 

Las redes tróficas de la Cueva de los Moros en Las Majadas de la Serranía de Cuenca

Este es el segundo relato de nuestra serie “Enumeración de Grutas Visitadas”, y seguimos estando en los boscosos y bellos relieves kársticos formados por el conjunto de plataformas carbonatadas de la Serranía de Cuenca. En ellas, el agua de precipitación se desliza por sus superficies horizontales que acaba en muchas ocasiones engullida por los numerosos sumideros resultantes de la disolución del carbonato cálcico que forman estas rocas. Dan origen así a un denso y largo entramado de cuevas y simas.


Hoy volvemos a reunirnos con miembros del Club Diaclasa Villalba. Sin ellos los estudios bioespeleológicos en la Serranía de Cuenca que estamos acometiendo sería un imposible. Nos cuidan, nos acompañan, nos ayudan y encima se interesan y estudian la vida de estas cavidades conquenses. Son espeleólogos de los pies a la cabeza que no han perdido la curiosidad por el descubrimiento de las cuevas y simas.

Nos reunimos a primera hora de la mañana con nuestros amigos del Diaclasa, Alberto Lupo y Joaquín, y venidos de Valencia somos Santiago y Alberto. Para celebrarlo nos hacemos un selfi, y no sabría deciros si nuestras caras de amplia sonrisa son por la ridiculez de posar ante la cámara del móvil o por habernos comido previamente unos jugosos platos combinados sobrecargados de grasas. ¡Por fortuna llevamos unos antiácidos en la saca!


Estamos muy cerca de la entrada a la Cueva de los Moros, tras atravesar su umbral solo hay que arrastrase una decena de metros para luego poder recorrer erguidos una galería descendente. Ya es verano y desde que hemos entrado abundan los dípteros (“insectos con un solo par de alas”) que buscan refugio de los calores veraniegos del exterior. Vemos dípteros de antenas cortas, las archiconocidas “moscas” pero si estamos con un zoólogo mejor decirles que hemos visto Brachycerao, braquíceros. Junto a ellas pululan nubes de unos dípteros más molestos, tienen las antenas largas y filiformes que pueden ser plumosas en los machos, son los “mosquitos” (Nematocera o nematóceros) aunque estos que vemos en cuevas no suelen picar ¡qué alivio saberlo! Ambos dípteros: moscas y mosquitos tapizan paredes y techos. Unos colgados con la cabeza hacia abajo como los murciélagos, otros lo hacen hacia arriba y los hay que caminan, como excitados por nuestra presencia, por la superficie. Esparcidos se mueven o posan mariposas de alas en tejadillo, los conocidos Tricópteros. Un día os hablaremos de ellos. Y para que este hábitat, no lejos de las influencias del exterior, este completo faltan los depredadores, cazadores al acecho de estos alados, representados por los ciempiés del género Lithobius. Es una especie que, aun no siendo un habitante exclusivo, posee un cierto grado de adaptación a los ecosistemas subterráneos.


Tricópteros en las paredes de la zona de penumbra antes de alcanzar la profunda. En el centro si te fijas verás una pareja en su momento de reproducción. Fotografía de Joaquín Elena.

Tras un corto recorrido podremos elegir dos direcciones, la primera a la derecha deslizándonos por un estrecho paso a la altura del suelo, y la segunda a la izquierda remontando una colada vertical. Elijamos la dirección que elijamos recorreremos sendas galerías que parecen responder a un antiguo cauce. Actualmente, éste no lleva un curso de aguas, sino que se halla jalonado por un conjunto de gours, embalses delimitados por barreras de carbonato cálcico, o charcas temporales que actúan, en ambos casos, como reservorios de agua de filtración.

       Una de las charcas temporales que dificultan, en ocasiones, el avance por la cavidad. Fotografía de Joaquín Elena

Es en estas piscinas subterráneas donde se desarrolla una red trófica particular, dentro de la zona profunda de la cavidad, que combina fauna terrestre y acuática. Sus fondos, tapizados de lodos arcillosos, son habitados por diminutos gusanos segmentados o anélidos que no dudan engullir, por su fino tracto digestivo, cualquier resto de materia orgánica.  Deslizando su pálido y blanco cuerpo, en el fondo o en la superficie de las aguas, hay algunos gusanos planos o planarias −si te apetece, busca más información en la visita 2026 nº1−. En ocasiones en estos gours y charcas viven crustáceos acuáticos que, en otras cavidades de la Serranía de Cuenca, corresponden a los isópodos de la especie Bragasellus lagari y anfípodos, ambos despigmentados y carentes de ojos.

Sobre estas aguas caminan, sobre la fina película generada por la tensión entre las moléculas de agua,  otras especies detritívoras y fungívoras −ávidas por los restos de materia orgánica, los hongos que en ellos fructifican o las microscópicas bacterias−. Vimos colémbolos y ácaros de este hábitat particular que los biólogos conocen como “neuston”.  En él, cuando algún desafortunado invertebrado es incapaz de salir del agua, no tardarán en acudir estos diminutos artrópodos.

A los ácaros quizás los conozcan por que algunas de sus especies nos causan problemas, pero ¿Qué es un colémbolo? Son microartrópodos apenas uno o unos pocos milímetros, pero pese a esta modestia en tamaño poseen una especial relevancia en las redes tróficas subterráneas. Son hexápodos, eso quiere decir que poseen seis patas. Fueron uno de los primeros hexápodos en poblar los ambientes terrestres. Este primitivismo se evidencia por la ausencia de alas, que aparecerán en otros hexápodos más modernos, en los superabundantes insectos. Si algo llama la atención de estos diminutos seres es la forma de desplazarse, bien distinta a la de sus parientes alados, ya que caminan y cuando es necesario, ¡saltan!

Enrique Baquero junto a otros especialistas en colémbolos nos lo cuentan en el libro Habitantes de la Oscuridad: bajo el abdomen “se aloja el tenáculo (tenaculum), un corto apéndice dentado que sujeta la fúrcula o furca cuando está replegada bajo el cuerpo… Al quedar liberada la furca, por ejemplo, en caso de peligro por un depredador, golpeará la superficie del suelo lanzando al colémbolo fuera de su alcance”.

De entre estos colémbolos, hoy nos han sorprendido los diminutos Pygmarrhopalites, que suelen frecuentar las superficies de las aguas en las cuevas del Sistema Ibérico, y como no de la Serranía. A duras penas les pudimos grabar en video, os lo ponemos aquí abajo. Pero no supimos hacerle una buena fotografía, por lo que le pedimos a nuestro compañero Adrià Miralles que nos dejase una imagen realmente buena, una que tomó de un Pygmarrhopalites en una cavidad de las sierras ibéricas turolenses. Con su cuerpo de poco más de un milímetro, no cabe duda de que es un “pigmeo” entre los artrópodos.

           Fotografía de Pygmarrhopalites sp. en la Cueva de las Baticambras, Molinos, Teruel; cortesía de Adrià Miralles.

Ahora ya sabemos las principales redes tróficas de la Cueva de los Moros: una cerca de la entrada formada por esa comunidad de dípteros y tricópteros refugiados a los que acuden esos quilópodos que los depredan; y otra en la zona profunda, donde las aguas albergan crustáceos, anélidos y planarias acuáticas, pero también una serie de elementos terrestres que “flotan” en película superficial del agua formada por colémbolos y ácaros que no se “mezclan” con el agua.

Solo nos ha faltado ver una especie, quizás la más adaptada a estos ambientes sin luz, el dipluro Cestocampa iberica, pero será el protagonista de otra historia que ya os contaremos.

¡Se nos olvidaba! Al entrar a la cueva oímos un piar agudo, pero seguimos hacia el interior, ya que no vimos nada. Cuando salíamos ¡sorpresa! un pollo de un hermoso petirrojo. Se encontraba bajo algunos bloques de piedras en la zona oscura de la cueva. Sus posibilidades de supervivencia eran escasas. Por fortuna, Santiago lo recogió y depositó en la misma entrada, quizás su madre regrese a por él.

El tiempo al salir era agradable, el calor de la mañana se había disipado por una tormenta cercana que más tarde, lejos de allí, se convirtió en un potente granizo.


                                    Pollo de petirrojo en la entrada la Cueva de los Moros. Fotografía de Joaquín Elena 

Referencias:

Baquero, E., Arbea, J.I., Beruete, E. & Jordana R. 2023. Colémbolos, hexápodos ápteros con cola para brincar, págs. 361−370. En Sendra A. (Coord.). 2023. Habitantes de la oscuridad: Fauna Ibero-balear de las cuevas. Sociedad Entomológica Aragonesa.

 A. Sendra

 

 

 

 


dimecres, 15 de juliol del 2026

Nº 436. Projecte "Enumeración de Grutas Visitadas". Article 01.

Iniciem aquí una sèrie d’escrits, sortits de la col·laboració dels nostres companys dedicats a la bioespeleología, la ciència de la vida del sota terra, sota el títol ENUMERACIÓN DE LAS GRUTAS VISITADAS. Aquest títol està inspirat en uns arxius històrics: ÉNNUMERATION DES GROTTES VISITÉES, una sèrie que fa més d'un segle van iniciar i publicar en René Jeannel i Emil Racovitza per fer un recull organitzat del coneixement de la biodiversitat subterrània, al que hi col·laboraven naturalistes, espeleòlegs i investigadors amb interès pel món subterrani de mines, coves i avencs.

Es tracta d’exposar les experiències i vivències dels nostres col·laboradors, al llarg d’un projecte que té per finalitat el coneixement de la fauna subterrània que colonitza el subsol d’una zona concreta que, fins ara, no ha estat gaire coneguda: la zona de bona part del Sistema Ibèric, en les serres kàrstiques més interiors, però també, d’altres regions del territori peninsular… i més.

El caire literari no és del tot científic, més aviat podríem dir que és senzill i entenedor per a qualsevol lector.

Aquests escrits han estat realitzats en castellà. Volem mantenir els textos originals. 

Llevamos años visitando cuevas y simas en busca de la fauna que albergan estos ecosistemas desprovistos de luz, pero hoy vamos a intentar mostraros la belleza e importancia de esta vida subterránea profunda. No es una fecha especial, simplemente ha llegado la hora de arremangarnos y hacerlo.

Por cierto, estas entradas a distintos blogs las haremos con una cabecera unificada, para que nos podáis seguir. Además, las numeraremos; ésta es la 2026/1 ¡pero habrá muchas más!

Una cosa más, seguro que os ha llamado la atención ¿Por qué BIOSPEOLOGICA ÉNUMÉRATION DES GROTTES VISITÉES? Pues bien, para recordar una magna obra, las campañas de exploración y descubrimiento de la vida cavernícola en diversos países del mundo, y que se emprendieron en 1904 por los dos pilares de la Bioespeleología mundial: Emil Racovitza y René Jeannel. Ya habrá tiempo de hablar de ellos en futuras entradas.

Erase una vez …

“Una mañana en La Similla del Val: planarias y otras criaturas peculiares”

Una vez más nos reunimos con nuestros amigos, José Ramón y Maika del Grupo espeleológico Diaclasa de Cuenca, en esta ocasión viajamos Alberto, Héctor y Txomin. Ya haré las presentaciones en otras entradas al blog.

Hace dos años que estamos explorando la cuevas y simas del Sistema Ibérico en busca de su diversidad biológica. En esta ocasión, lo hacemos en La Similla del Val, en Santa María del Val, una de las múltiples joyas espeleológicas de la Serranía de Cuenca, en el sector oriental del mencionado Sistema Ibérico.

Aquí estamos todos, antes de entrar en faena, de izquierda a derecha: José Ramón, Txomin, Pacho, Alberto, Maika y Héctor. Las obligaciones laborales de Pacho no le permitieron, en esta ocasión, unirse a nosotros


 Topografía de la cavidad. El dibujo original, de P. Ibañez y J. Obartí, se publicó en la revista Lapiaz nº 2, 1978.

La Similla del Val es una cavidad de unos 300 metros de recorrido horizontal, interrumpido en ocasiones por bloques que complican un poco la progresión, dejando entrever un pequeño curso de aguas cristalinas, en ocasiones embalsada en un rosario de bellos gours. Por favor, si visitáis la cueva nunca caminéis por los bordes de estos gours, están formados por delicadas láminas de carbonato cálcico, como el que forma las estalactitas y estalagmitas. Son bordes extremadamente frágiles ¡Se rompen con suma facilidad!


Tras precipitarnos por la rampa de entrada, las superficies paredes y techos se hallan cubiertas por finas películas de agua que lo envuelven todo. Allí cuelgan dípteros nematóceros (mosquitos) y ocasionalmente insectos con alas en tejadillo (Tricópteros). Pero lo que más te sorprendería es la abundancia de los numerosos ciempiés (Quilópodos) de color ámbar, de fina cutícula. Son criaturas voraces, depredadoras, que se alimentan de los mencionados insectos alados. Aquí lo tienes es esta fotografía de José Domingo Gilgado (Txomin) que te dejamos abajo. Aún no sabemos la especie, pero se parece a los Lithobius de cuevas en las regiones pirenaicas, próximamente ya os contaremos.

Cuando llegamos a las pequeñas masas de agua, que jalonan el interior de la cavidad, su riqueza faunística nos vuelve a sorprender. Si nos acercamos a algunos restos de maderas embebidas por el agua será fácil descubrir a los translucidos isópodos “de patas similares” caminando en los fondos. Es Bragasellus lagari, un cavernícola de amplia distribución, descrito de la Cueva del Tornero, Checa, Guadalajara. Junto al ellos quizás veamos otros crustáceos de cuerpo comprimido, que nadan de lado “curiosa forma de desplazarse en el agua”. Son anfípodos con adaptaciones a las aguas subterráneas.

                               Dos escenas de una planaria, de un video grabado en la misma cueva.

Acompañando a esta fauna acuática, vive algo que nos dejó perplejos: Gusanos planos, sin ojos, tan transparentes que se aprecia un aparato digestivo con múltiples divertículos que tienen salida alguna, ¡las planarias no tienen ano! Para colmo de los colmos, tampoco poseen aparato respiratorio, ni sistema circulatorio. Entonces, ¿Cómo se organizan para vivir? Como nos dice Miquel Vila Farré en la obra Habitantes de la Oscuridad: “Para respirar, el oxígeno es absorbido a través de la piel y se distribuye por difusión a todas las células. ¿Y para comer? Para buscar e ingerir el alimento utilizan su faringe evaginable abierta al exterior a través de la boca, que se sitúa a mitad de la zona ventral del cuerpo. Si fuesen humanos sería algo así como tener la boca en la barriga por donde un tubo saldría al exterior en busca del alimento aunque no somos tan distintos cuando estamos en el interior del útero“.


Ilustración de Miquel Vila Farré, figurando tres planarias, siendo la de la izquierda una especie cavernícola despigmentada y sin los ojos típicos de las aguas superficiales, que están representadas a la izquierda y en el centro. Por cierto, los asteriscos marcan las llamadas aurículas, unas protrusiones latero-frontales de la porción cefálica en las planarias repletas de receptores sensoriales.

Esta vida subterránea, estos seres de los ecosistemas subterráneos, son algo diminutos, por lo que debemos acercarnos a ellos, aunque tengamos que “hacer la croqueta”…

Acabamos por salir al exterior y, para no perder la costumbre, y antes de lanzarnos a por una cervecita o un vigorizante café, nos hicimos la clásica foto de recuerdo.

Referencias

René Jeannel & Emil G. Racovitza. 1907. Énumération des grottes visitées. 19041906. (première série). Biospeologica II. Archives de Zoologie Éxpérimentale et Générale série 6 : 489536.

Miquel Vila-Farré. 2023. Platelmintos Tricládidos, gusanos planos, págs. 173177. En Sendra A. (Coord.). 2023. Habitantes de la oscuridad: Fauna Ibero-balear de las cuevas. Sociedad Entomológica Aragonesa.

A. Sendra







dimarts, 16 de juny del 2026

Nº 436. Necrològica: Heriberto López Hernàndez.

Els amics i companys de Valencia i Tenerife, ens han donat a conèixer la pèrdua d'un gran investigador. Ho inserim, tot afegint-nos al condol. Mantenim l’escrit original. 

Hace unos pocos días que hemos perdido a nuestro compañero Heriberto López Hernández. Era una buena persona, un joven lleno de vida. Formaba parte del personal del Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA) de la red de centros de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Canarias. Heriberto dedicaba una parte importante de su trabajo de investigación a la vida que habita el subsuelo, siendo un gran conocedor de su fauna. Volcaba su conocimiento en revistas y libros de investigación, siendo protagonista de numerosos trabajos entre los cuales queremos resaltar aquí los que tratan sobre el medio subterráneo. Heriberto se sentía particularmente enorgullecido, al igual que así lo sentimos nosotros, de su recolector de fauna subterránea. Un aparato que diseñó junto a su gran compañero y amigo, el Dr. Pedro Oromí. Este sistema permitió y permite a otros investigadores adentrarse en el medio subterráneo más próximo a la superficie y poder descubrir su extraordinaria fauna.

Heriberto publicó interesantes trabajos sobre una vasta diversidad de grupos zoológicos. Descubrió para la ciencia numerosas especies de arácnidos, isópodos, dipluros, hemípteros o coleópteros, muchos de ellos habitantes de sus queridas Islas Canarias, de donde era natural y residía. Pero Heriberto iba un paso de gigante más allá. Dominaba y conocía la intimidad de las secuencias genéticas, era lo que conocemos como un biólogo molecular, utilizando las secuencias del ADN/ARN para desentrañar la biodiversidad, conocer sus relaciones de parentesco o escudriñar su dispersión a lo largo del territorio insular.

El mundo de la biología subterránea, de la bioespeleología, lamentará siempre su pérdida, aunque nunca nos dejará ya que siempre estará con nosotros a través de su valiosa obra científica y por la memoria de su persona. 

Heriberto en la Cueva del Sobrado, Icod de los Vinos, Tenerife. 

Una de esas maravillosas criaturas que descubrió Heriberto, el escarabajo curculiónido Baezia bimbache hallado en Cueva de la Cueva en El Hierro.

En memoria de Heriberto López Hernández (IPNA, CSIC)

dimarts, 21 d’abril del 2026

Nº 434. Dos nous isòpodes cavernícoles del Llevant peninsular i Balears

 


Acaba de publicar-se un treball sobre isòpodes cavernícoles del llevant peninsular i Balears, incloent-hi un nou gènere, detall molt important, i varies noves espècies.

Els tres components del grup d’estudi d’aquest treball, pertanyen a estaments de Mallorca (Lluc) i de Barcelona (Adrià i Antonio).


Una curiositat és que les primeres captures d’aquest material daten de principis dels anys setanta i, des de llavors, ningú havia estudiat aquest material. Això sol passar sovint, ja que hi ha pocs especialistes dedicats a aquests estudis i sovint el material resta emmagatzemat en museus o col·leccions particulars, sense coneixement general.

Resum (tret de l’article)

Es descriu un nou gènere i dues noves espècies d'isòpodes terrestres de coves de la península Ibèrica oriental i de les Illes Balears, pertanyents a la família Philosciidae Kinahan, 1857. Es descriu un nou gènere, ​​Iberoscia gen. nov., per acollir Iberoscia zaragozai sp. nov. de Catalunya, Múrcia i la Comunitat Valenciana. A més, es registra per primera vegada el gènere Paractenoscia Taiti & Rossano, 2015 a la regió Iberobalear, amb la descripció d'una nova espècie d'Eivissa (Illes Balears). A més, s'il·lustra per primera vegada el mascle d'Anaphiloscia simoni Racovitza, 1907, basant-se en exemplars topotípics de Mallorca, i es proposa aquí Anaphiloscia sicula Arcangeli, 1934, com a sinònim subjectiu júnior d'aquesta espècie. Finalment, el gènere monotípic Parachaetophiloscia Cruz & Dalens, 1990, es revisa i es proposa com a sinònim subjectiu júnior de Chaetophiloscia Verhoeff, 1908.

Fotografies dels nous isòpodes (tretes de l'article).



Fotos:

A. Anaphiloscia simoni, de la Cova d’en Moret (Mal­lorca, Balearic Islands)

 B. Chaetophiloscia levantina comb. nov., de la localitat típica (Cueva del Perro, Cox, Alicante)

C. Iberoscia zaragozai gen. et sp. nov., de la Cova d’en Merla (Roda de Berà, Tarragona)

Autors de les fotos: A i C, Adrià Miralles-Núñez. B, José Vegara Pozuelo.

 

dimarts, 31 de març del 2026

Nº 433. Nous cavernícoles de l'Amèrica central

 

L’activitat internacional del nostre col·laborador, el Dr. Alberto Sendra, no para. Ara, juntament amb altres investigadors espanyols i nord-americans, han estudiat unes mostres recol·lectades a dos països de Centreamèrica, resultant-ne dues noves espècies de diplurs campodeids.

Resum tret de la publicació. Les distribucions a curt abast de les espècies de Campodeidae que habiten en coves, juntament amb el seu origen antic, les converteixen en un grup taxonòmic clau des d'una perspectiva paleogeogràfica. No obstant això, la validesa sistemàtica de diversos llinatges de campodeids continua sense resoldre's. En aquest article, examinem el grup dels taquicampoides reavaluant els seus principals trets taxonòmics en comparació amb Campodeinae i Plusiocampinae. Suggerim que la monofília de tot el llinatge taquicampoide s'hauria de rebutjar a partir de noves dades morfològiques i ecològiques per a diverses espècies de Juxtlacampa, Tachycampa i Paratachycampa. A més, proporcionem una revisió exhaustiva de tot el gènere Juxtlacampa i descrivim dues noves espècies adaptades a coves: Juxtlacampa gabrielleae Sendra & Ferreira sp. nov. i Juxtlacampa xkiq Sendra & Wynne sp. nov.Dins el text de les descripcions, a més de ser coautora de l’article, fa menció a la nostra benvolguda Raquel Daza, especialitzada, entre altres, en cavitats volcàniques i mineralogía subterrània. Diuen els autors:…Volem retre homenatge a la nostra estimada coautora, col·lega i amiga Dra. Raquel Daza Brunet, que va dedicar la seva vida als estudis geològics de coves, principalment en zones volcàniques de Mèxic, Portugal i Espanya. La Dra. Daza va morir el 24 de maig de 2025 en un tràgic accident espeleològic mentre duia a terme una de les seves activitats científiques més estimades.


Comentari interessant tret de l’article
. Els diplurs (ordre dels Diplura), no són insectes, tot i que s’hi assemblen força; sovint diem que la petita fauna que té sis potes són insectes, però, com veiem, hi ha excepcions. Els Diplura són hexàpodes basals (evolucionats des de molt antic), considerats com el grup germà dels insectes i un dels primers animals a colonitzar la terra, probablement a través de coves. Aquest grup és particularment rellevant per a estudis evolutius i biogeogràfics. Comprenen més de mil espècies. Els diplurans inclouen més del 10% d'espècies adaptades a coves, que habiten regions kàrstiques i volcàniques continentals en l'àmbit mundial. En comparació amb els seus co-familiars epigeus, els campodeids adaptats a coves presenten característiques troglomòrfiques notables, com ara l'allargament del cos i els apèndixs, i un augment del nombre, la mida i la complexitat dels òrgans quimioreceptors (els que capten les olors i la humitat, permetent orientar-se).


dimarts, 24 de març del 2026

Nº 432. UN nou gènere i dues noves espècies de japígids de coves dels EUA

 


L’especialista valencià, el Dr. Alberto Sendra, estudia fauna cavernícola de tot el món. Es dedica a la recerca d’un grup d’insectes ben particular, es tracta de les Campodees i Japigidae.

En aquesta ocasió, al cap d’un grup d’investigadors dels EUA, ha estudiat 22 exemplars capturats per espeleòlegs americans en cavitats dels estats d’Arkansas i Idaho, resultant que, entre aquest material, ha descobert un nou gènere i nova espècie, i a més una altra nova espècie, tots cavernícoles.

                                  El nou gènere i nova espècie. Figura de la descripció original.
                                         La segona nova espècie. Figura de la descripció original.

L’Alberto, membre i col·laborador de l’Associació Catalana de Bioespeleologia –BIOSP ha estudiat i descrit molts nous gèneres i espècies de cavitats de tot el món, entre altres, Xina, Kyrgystan, Turquia, Birmània, Marroc, Unió Sud-africana, Nova Zelanda... Es tracta, sense por d’equivocar-nos, del millor especialista mundial d’aquest grup d’insectes adaptats a la vida subterrània.    

Enhorabona per aquest esdeveniment d’ordre mundial.