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dimarts, 2 de desembre del 2014

Nº 212. Fauna subterrània de Canàries



De nou rebem notícies del nostre amic i “corresponsal” a les illes Canàries, en Pere Oromí, del Dept. de Biologia Animal de la Universitat de La Laguna, Tenerife, que ens manté al corrent de les novetats en la fauna subterrània de les Islas Afortunadas. La fortuna la té ell, per poder viure en tan paradisíac lloc.

El Medio Subterráneo en el Parque Nacional del Teide:
Moradores en el reino del silencio

És el títol d’unes pàgines (5) de divulgació, dels autors Antonio Pérez Delgado i Nicolás Martín Jorge, amb unes magnífiques fotografies de Samuel García Hernández, tant de fauna com de vistes de les cavitats.

Les explicacions volen donar a conèixer l’existència i la formació de les cavitats volcàniques, així com la presència d’una fauna altament especialitzada en el seu interior.
Pàgina nº 1. Text no llegible: Texto: Antonio Pérez Delgado y Nicolás Martín Jorge. Fotografía: Samuel García Hernández


Pàgina nº 2
 Com sigui que al reduir la mida de les fotos no serà possible la lectura dels escrits que inclouen, aquests es reprodueixen ampliats al peu de cadascuna de les pàgines.
Text pàgina nº 2, esquerra
Text pàgina nº 2, dreta

Pàgina nº 3
Text pàgina nº 3, esquerra
Text pàgina nº 3, dreta-dalt. Es refereix a un isòpode
Text pàgina nº 3, dreta-baix

Text pàgina nº 4
Text pàgina nº 4, esquerra dalt
Text pàgina nº 4, esquerra-centre. Es refereix a un diplòpode
Text pàgina nº 4, esquerra-baix. Es refereix a una aranya
Text pàgina nº 4, dreta

Pàgina nº 5

Una bona feina per donar a conèixer les particularitats de la fauna subterrània.






dilluns, 5 de novembre del 2012

Nº 147. Utilitat d'un avenc durant la Guerra del Francès

L'Oleguer Escolà, m'havia parlat d'una anècdota de quan en Mariano de la Paz Graells, l'any 1925 havia visitat l'avenc de can Castellet de Dalt, a Sentmenat, Vallès Occidental. Ara he tingut la oportunitat de tenir unes fotocòpies de la explicació que dona el mateix Graells d'aquell fet en una copia mecanogràfica de l'escrit original en el treball que va publicar l'any 1987: Fauna mastodológica ibérica. Volum 17 de Memorias de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Editor Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid, 806 pp.

Topografia treta de Bibliooooooooo


L'autor, Graells, és un dels grans personatges científics espanyols. Un dels seus descobriments més coneguts és la troballa i descripció de la papallona Saturniaia isabellae, que ell va descriure l'any 1849, i que posteriorment va ser canviada de gènere per Grote el 1896 qui la passa a nou gènere: Graellsia. L'any 1991, Nässig  passa Graellsia a sinonímia i queda com Actias isabellae, pel moment el seu nom científic, tot i que hi ha especialistes que segueixen opinant que s'hauria de deixar con a l'anterior: Graellsia isabellae. També s'ha canviat isabellae per isabelae. Veurem com acaba el tema...
Mariano de la Paz Graells
S'inclou l'escrit en la seva versió original, de la pàgina web Riojanos ilustres valvanera.com  http://www.valvanera.com/rigraells1.htm
Mariano de la Paz Graells: Sabio botánico y eminente médico riojano, nacido en Tricio, en 1808, y fallecido en Madrid, en 1898. Estudió medicina y de ciencias naturales en la Universidad de Barcelona. Ocupó allí la plaza de Auxiliar de Física y Química, pasando después a desempeñar el cargo de profesor de la Real Academia Catalana. Ejerció durante algunos años la medicina en Barcelona, fue médico de los Baños de Puda y tuvo una destacada actuación durante la epidemia de cólera que invadió la ciudad en 1835. Al mismo tiempo, se dedicó al estudio de las plantas en Cataluña, y confeccionó un Calendario de Flora ó épocas de florescencia en algunas plantas bajo el clima de Barcelona, y la zoología de la zona.
 Ingresó en la real Academia de Ciencias de Madrid y, en 1837, fue nombrado catedrático de zoología en el Museo de Ciencias Naturales de la misma ciudad, así como director del Jardín Botánico. Más tarde pasó a ocupar la cátedra de anatomía y fisiología comparada en la Universidad Central.
 A partir de entonces, comenzó a recoger material, sobre todo entomológico, para confeccionar una fauna española. Su actuación al frente del Real Jardín Botánico en 1845 dio lugar a un período de renacimiento, en el que se presta mayor atención a la investigación, se lleva a cabo la Comisión Científica al Pacífico y se apoya la fundación de la Sociedad Española de Historia Natural y fue muy positiva en cuanto a mejorar las condiciones para la aclimatación de las plantas tropicales, se realizan reformas importantes que aún perduran, como el invernadero que lleva su nombre y la remodelación de la terraza superior. También en época de Graells se instala un zoológico, que doce años más tarde, siendo ya director Miguel Colmeiro, se traslada al Jardín del Buen Retiro. Como hombre de prestigio perteneció al Consejo de Agricultura y fue comisionado para el estudio de la filoxera, insecto hemíptero, procedente de la América septentrional, parecido al pulgón, que ataca las cepas y que en poco tiempo, aniquiló nuestros viñedos.

En honor de Isabel II, dio el nombre de Saturnia Isabellae a una nueva especie de lepidópteros encontrada en el pinar de los Llanos, cerca de Peguerinos, en plena Sierra del Guadarrama. Fue un divulgador de la piscicultura en España. Entre sus numerosos trabajos, alcanzaron especial difusión su estudio sobre los cetáceos y las descripciones de nuevas especies de insectos.

Fue uno de los fundadores de la actual Academia de Ciencias Exactas, entre cuyos ilustres miembros figura, llegó a ostentar las condecoraciones de comendador de la Orden de Carlos III, de la portuguesa del Cristo y el título de Senador del Reino.


Portada de la descripció de Saturnia isabellae


Sobre i matasegells del bicentenari del neixement d'en Graells, en el que veiem la Graellsia


Aquesta copia que he vist, no té cap referencia de qui la va fer, ni en quina data. Es tracta de tres fulls, 225 x 140 mm escrits a màquina per una sola cara. No he tingut oportunitat de veure l'escrit original, però tot i que hi ha algunes petites correccions posteriors, ho podem entendre com una transcripció literal. Això ha de servir per justificar l'ortografia d'aquells anys.

Els tres fulls mecanografiats

Pàgina 1:

            Noticioso que en vertiente occidental de la montaña del Farell, no lejos de una masía dicha Castellet de Dalt, existia un avenc ó sima profunda, de la qual se contaba en el país, entre mil consejas, que en el fondo habia abundantes huesos humanos, fui tambien a explorar tal sima en verano del año 1825, en union, como a los otros sitios citados, con los naturalistas Belard, Bremon y Galois, médicos militares franceses de la guarnición de Barcelona. Llegados al sitio mencionado vimos que, si bien era espaciosa la boca de la sima, su profundidad imponia; peró midiendo la longitud de las cuerdas gruesas que nos habían aconsejado lleváramos, al ver que alcanzaban al hondo, atando un cabo al tronco de un robusto árbol que estaba cerca del borde, com joven irreflexivo entonces, me escurrí hasta el suelo del pozo; y una vez allí me encontré con la boca de otro pozo bastante angosto y la entrada de una cueva, en la que habia racimos de murcielagos colgados de la bóveda y el suelo estaba húmedo y cubierto de culantrillo, doradillo, asplenios y otras criptogamas conjeneres propias de parecidos lugares. Removiendo con mi azadilla el terreno, no encontré nada que pudiera importarme; por lo que mis compañeros, después de enterados, me gritaron subiera, por creer perdido el tiempo que allí se empleara. Yo sin embargo, insistí en bajar al segurdo pozo, para lo cual pedí me hecharan otra cuerda, una estaca y un mazo para fijarla en el suelo. Todo bien dispuesto

Pàgina 2:

para el nuevo descenso, me escurrí segunda vez para el hondo, y allí me encontré con la boca de una galería que la cerraba una peña bastante grande, la cual, empujada con los pies, rodó hacia dentro, retumbando mucho rato, lo cual me anunciaba ser inclinada y muy extensa la caverna. La obscuridad de aquel recinto era completa, y me fue preciso, para penetrar en él, pedir que me hecharan una hacha de viento de las que ibamos previstos. Una vez encendida, y después de arrojar al interior del antro unas estopas ardiendo, para ver si no se apagaban y era respirable el aire, penetré en la gruta cuya entrada habia quedado franca y a lospocos pasos me hallé sorprendido al ver por el suelo cráneos y huesos humanos perfectamente conservados. Vuelto de mi asombro, salí presuroso, voceando a mis compañeros: "¡Esqueletos humanos enteros. Bajad pronto!"; lo cual hicieron; y una vez reunidos en la gruta, examinando cada uno lo que tenia en la mano, atónitos nos mirabamos, sin comprender el como de aquella catástrofe humana. Fosilizados, no estaban los huesos, pero las condiciones en que se encontraban nos explicaban que, por antigua que fuera su estancia en aquel sitio, tal transformación no era realizable. Nos retiramos, cada uno con los ejemplares que quiso llevarse y ya fuera de las profundidades entramos en la masada cercana, donde empezó nuestra conferencia paleontológica, sin poder vencer nuestra perplejidad, bien explicable.

              El “pagés" de la masia, que atento nos escuchaba sin comprender

Pàgina 3:



lo  que deciamos, pues conversábamos en francés, me llamó aparte y me preguntó quienes eramos  y de que tratabamos que tanto nos entretenia y  nos hacia  cabilar. Yo, en  breves palabras, le dije que aquellos  señores eran unos naturalistas franceses musabios y que buscaban restos fósiles de animales antediluvianos, y …. "Prou noy - me  dijo interrumpiendome, - prou; ?  y dius que son tan sabis y no coneixen als seus paisans, que nosaltres varem tirà dins de l’avenc cuan els matabam al temps de la guerra de l’Independencia!".

(NOTA: aquestes cinc línies anteriors s'han remarcat donada la seva importància)

             Al dar cuenta a mis amigos de la solución del enigma, se miraron pasmados, resolviendo llevarse a Francia aquellos restos de sus desgraciados paisanos, que, a la verdad, nada tenian de fósiles.

                                            Fauna mastodológica Iberica. Mariano de la Paz Graells.

Pàgina nº 3 amb la part més interessant del relat 

Una utilitat més de les foscors del sota-terra... 

dijous, 8 d’octubre del 2009

Nº 046. Projecte coneixem-nos (01). Avui coneixerem Jorge Luis Mederos López

Jorge Luis Mederos López: Nací en La Habana, Cuba, en 1975 y eso significa pertenecer a la generación de los animados rusos, los productos enlatados de importación y de crecer en un período de vacas gordas que se aleja a miles de kilómetros de la realidad de la Cuba de hoy. No sé de dónde me vino el interés por la naturaleza pero mi madre tuvo mucho que ver en mi afición. Mi primer recuerdo fue un libro que me regaló sobre dinosaurios, una edición rusa de principios de los ochenta. A partir de ahí comenzó todo. Empecé con 11 años a visitar unas cuevas con otros chicos de mi clase. En aquella época durante mis estudios de primaria mi madre trabajaba y me criaba, pero no podía estar en casa para cuidarme al salir de clase, por lo que me matriculó en uno de los tantos centros internos que están dispersos por la isla y en los que se compagina estudio y trabajo: 13 días continuos dentro del centro y un fin de semana en casa. Estar en una de esas escuelas, si se les puede llamar así, era lo suficientemente duro como para que mi madre me dejara mucha libertad a esta temprana edad. Pienso que vería aquellos dos días como mi único momento para liberarme y me dejaba marchar nada más llegar a casa. Mentíamos a nuestros padres diciendo que venía un adulto al viaje, para evitar la negación, aunque estoy seguro que sabía que nunca venía ningún adulto. Cueva del Indio, esa fue mi primera cueva. Eran en realidad dos cuevas, Cueva del Indio y Cueva de Tapaste, sitas en Jaruco –La Habana- que en algún momento geológico eran una sola. Estaban a unos 40 km de la capital. Durante años fue mi universo y el de mis colegas. Así empezó todo, aunque hoy dia solamente yo sigo con las actividades. Como cualquier chaval que empieza en el mundillo, me gustaba la paleontología, la entomología y el estudio de fauna en general. Con 13 años encontramos uno de los mayores yacimientos paleontológicos del género Nesophontes -unos pequeños mamíferos insectívoros endémicos de la región Antillana- muy cerca de Cueva del Indio, material que íbamos depositando en el Museo de Historia Natural. No fue hasta el año 1989-1990 que entré a formar parte de la Sociedad Espeleológica de Cuba (SEC), cuando aún vivía su presidente fundador Antonio Núñez Jiménez, ingresando como miembro del Grupo Espeleológico Cajío. La palabra espeleología era totalmente nueva para mí, pues aunque hacía algunos años que la practicaba con algunos amigos, siempre estuve del todo ajeno a su existencia como ciencia. Fue en el Grupo Cajío donde aprendí el oficio, como se dice. Me senté con los libros a aprender del carso, de cartografía y levantamientos topográficos y, por supuesto, me enteré además que existía una especialidad que estudiaba la fauna que habita el interior de las cuevas, lo cual fue una alegría infinita para la mente del adolescente buscador de bichos. En esos años la mayoría de cuevas y sistemas cavernarios a los que dedicábamos tiempo eran de desarrollo horizontal o con poco desnivel. Las razones son varias. Cuba es un auténtico queso gruyere. El 70% del territorio es un paquete calizo perforado por todos lados, los ríos han trabajo duro y encuentras infinidad de sistemas y gigantescas cuevas, con cauce fósil o activo, todas esperando a ser exploradas i cartografiadas a pesar de la larga tradición espeleológica. Queda mucho por explorar, mucho. La otra razón de no trabajar sistemas verticales era básicamente económica. Cuba es un país pobre y los grupos, así como la SEC, no tenían ningún tipo de medios para desarrollar la exploración vertical. Los miembros aguzaban los sentidos y el ingenio para explorar los pocos pozos accesibles que se conocían, fabricándonos las escaleras de cables, los rapeladores de alambre de acero y utilizando mucho prusik. Y claro, hay tanto aún por explorar en sistemas horizontales que es más fácil trabajar en esa línea. Pero lo más duro, con diferencia, era siempre cómo llegar a las cuevas. Es difícil explicar con términos de acá toda la logística que preparábamos para cada viaje, y ya no digamos una campaña de quince días. En Cuba no tenemos coches para los desplazamientos ni para llevar el material, todo lo hacemos con transporte público… si hay. Generalmente salíamos a la carretera a la espera de algún camión enviado desde el más allá que fuera en nuestra dirección. Como ejemplo puesto en Catalunya, un viaje a una cueva situada en Girona -100 Km- podía durar entre 24 horas i dos días saliendo desde Barcelona, por lo que en cada viaje se tenían en cuenta por lo general tres días de margen para el desplazamiento. Y por regla general, cada miembro podía cargar una mochila, casi siempre criolla (hecha por nosotros mismos) que podía pesar unos 25-30 kilos. Entre todos nos repartíamos un saco de patatas, boniatos y plátanos, algunos kilos de fríjoles y arroz y esa clase de comida típica isleña. Era una bestialidad, pero nos moríamos de ganas por ir a explorar cuevas y cartografiar nuevas galerías. En Cuba son pocos los que se han especializado en bioespeleología o que se dediquen al tema, por lo que durante muchos años colaboré con muchos otros grupos espeleológicos aparte del Cajío, para elaborar listados faunístico de los sistemas que trabajaban; estudios preliminares y otros temas diversos además de por pura diversión y por conocer gente nueva. En Cuba no se exagera si se dice que somos varios miles los que hacen espeleo, y todos se conocen. En algún momento han colaborado en algún trabajo. De 1990 a 1995 muchos especialistas del museo me tomaron bajo su tutela. Era un chaval muy tozudo y pesado con eso de los bichos y no paraba de viajar y colectar mientras podía. Tenía unos quince años y hacía como cuatro que no paraba de viajar, recolectar y colaborar en lo que podía con los especialistas del museo. Cada viaje de muestreos que hacía regresaba siempre cargado con miles de bichos para todos los especialistas. Mi mentor en la entomología en esa época era un excelente especialista del museo en cucarachas: Esteban Gutiérrez, y también hacía las veces de padre pues me daba consejos de todo tipo. Fue a partir del año 1991- 1992 que comencé a tomar conciencia sobre temáticas diversas de la ciencias naturales, como la paleontología y muchos grupos de animales, entre ellos murciélagos e insectos, pero mucho más estos últimos.
En esa época algunos de los investigadores del Museo de Historia Natural me preguntaban sobre cuál grupo me interesaba más, hasta que uno de ellos me propuso estudiar moscas, un grupo difícil y poco conocido en Cuba, con mucho campo por explorar. Inicialmente la idea no me gustó demasiado, pero era mejor que estudiar las mariposas o los escarabajos, ya que todo el mundo estudiaba mariposas y escarabajos. Recuerdo que ese día el que me hizo la proposición me llevó a las colecciones de referencia que no tenían a la vista del público y me sacó dos o tres cajas llenas de moscas enormes y pequeñas, súper coloridas o negras por completo, y fue esa diversidad tan grande la que me impulsó a comenzar a trabajar el grupo de los dípteros. El Dr. Gabriel Garcés del Centro Oriental de Ecosistemas y Biodiversidad (BIOECO) en Santiago de Cuba y la especialista Dely González del Instituto de Ecología y Sistemática (IES) de La Habana fueron unos tutores excepcionales durante esos primeros años en Diptera. En un viaje a EEUU en 1994 o 1995 Esteban Gutiérrez contactó en Philadelphia con un especialista de moscas Tipulidae, una familia bastante extensa, quizás la que más dentro de Diptera. Le habló de mí y así comencé a trabajar el grupo con la ayuda de Jon Gelhaus. Fue una agradable sorpresa que en Cuba ese grupo tuviera especies asociadas a las condiciones de vida en las cuevas, por lo que me encontré muy cómodo estudiándolas, era el aliciente que necesitaba. Durante los años posteriores hasta 2001 el estudio del grupo dio buenos frutos, con la cita de tres nuevos géneros para la isla, algunas nuevas citas de especies, tanto troglobias como trogloxenas. Entre los troglobios destacó un ejemplar colectado justo en la que fue mi primera cavidad, la Cueva del Indio, que aún está pendiente de estudio y que probablemente será una nueva especie.
En 1995 comencé la carrera de Biología en el ISPEJV, La Habana, y hasta que me licencié en 2000 nunca dejé la espeleo, haciendo viajes sin parar todo el año, más aún durante los dos meses de vacaciones entre cursos. Pero en la primera mitad de los 90 ya comenzaba, junto a tres o cuatro chicos, a practicar un deporte totalmente nuevo en la isla. Había llegado desde España la escalada. Con los años, fuimos tres o cuatro los que nos convertimos en pioneros de la escalada en la isla, siempre con la colaboración de escaladores catalanes y americanos que nos dejaron, además de un montón de material para impulsar el deporte en Cuba, los mejores recuerdos hacia finales de los 90.
De 1995 a 2001 tuvimos gran dedicación a la escalada, pasando de cero vías a equipar dos o tres escuelas de escalada y donar material a grupos de espeleo de otras partes más deprimidas de la isla para su uso en escalada deportiva i para el acceso a cuevas colgadas. Y en ello ayudó mucho Armando Menocal, un abogado y escalador americano que buscó apoyo y espónsores en Norteamérica para enviar material a la isla.
Este cúmulo de experiencias tanto por la espeleología como por la vertiente de la escalada y montaña me ha permitido explorar en Cuba zonas apartadas y ricas en biodiversidad, con especies generalmente desconocidas por su estado de aislamiento o de desarrollo de sus ciclos en lugares o estratos inaccesibles sin el conocimiento de estas técnicas. Esta circunstancia me llevó a comenzar a explorar un nuevo campo, el dosel o canopy de los bosques, la unión de las copas de los árboles que conforman el techo de los bosques, la última frontera. Durante el último año de la carrera necesitaba trabajar, algo prohibido en la isla si eres estudiante, pero me había casado y esperábamos un hijo, por lo que me matriculé en un curso de técnico en control de plagas para trabajar en el Ministerio de Salud Pública. Entonces compaginaba la carrera con el trabajo, y como el dinero era poco, me conseguí otro trabajo para la tarde-noche, alquilando películas de VHS a unos pocos conocidos en mi barrio, El Vedado, que tenían equipos para verlas. Unos tiempos bastante complicados, pero siempre lograba hacer un hueco para sentarme en casa delante de mi microscopio ruso, aún después de nacer mi hijo Franco. Conseguir aquel microscopio costó muchísimo, pero un conocido de un conocido (como muchas cosas de la vida) vendía uno que tenía en casa sin uso, así que me apreté el cinturón durante cuatro meses y trabajé extra hasta que se lo compré.
En 2001, por una invitación de colegas catalanes a un curso de rescate en montaña decidí probar suerte e intentar abrirme paso en Catalunya. El día del vuelo, 11 de septiembre coincidió con el atentado de las torres gemelas de New York y en el aeropuerto de Barajas me esperaba un control policial que se espantó cuando vieron cuantas cosas cabían en la mochila de un cubano: material de espeleo, de montaña, un microscopio, ropa, fotos y no se cuántas cosas que ya no recuerdo. En diciembre de ese mismo año contacté con el Dr. Juli Pujade de la Universidad de Barcelona para exponerle mi interés por realizar el doctorado en mi grupo. Aún no he logrado comenzar pero mantenemos una estrecha relación de colaboración. Desde entonces estuve cuatro años como “sin papeles” trabajando en la construcción; restaurantes y otras cosas diversas. Actualmente la situación ha mejorado y tengo más tiempo para dedicarme a los estudios En 2003 visité el Museu de Ciències Naturals de Barcelona y me ofrecí para colaborar en diferentes ámbitos, desde la simple labor de colecta y conservación hasta en la determinación de material, actividad que actualmente continuo realizando. Recientemente presenté un proyecto para el estudio de Diptera en el dosel y sotobosque del Parc de Collserola a las ayudas y subvenciones que otorga el Ajuntament de Barcelona, con una respuesta positiva por parte de este organismo, lo que me permitirá realizar un estudio a corto y medio plazo en el Parque.
Desde 2007 soy miembro de la S.I.E. de l’Àliga y sigo con las actividades espeleológicas. Desde 2007 intento desarrollar un proyecto (CEIN Colaboración para el Estudio de Invertebrados Neotropicales) en la web http://www.caribbeancraneflies.com/ que he creado para dar a conocer el estado del conocimiento de mi grupo en el área del Caribe. Este proyecto, que está aún en fase de desarrollo, tiene como objetivo difundir el conocimiento sobre la fauna de invertebrados en la región antillana y promover su protección mediante la difusión de la importancia de las mismas en el entorno e incentivar el trabajo de grupos parataxonomistas locales como apoyo a la labor de investigadores profesionales.
Ponencias y publicaciones: - El género Gonomyia Meigen (Diptera: Limoniidae) en las Antillas, con nuevas adiciones a la distribución en Cuba. Cocuyo 17(2008): 39-43 - Reportes de Tipulidae (Diptera) para cuevas del Occidente cubano. IV Jornada de Bioespeleología y Arqueología, La Habana, 1995 (ponencia). - Estado actual del conocimiento de los tipúlidos (Diptera: Tipulidae) en Cuba. IX Jornada Científica Facultad de Biología, ISPEJV, La Habana, 1996 (póster). - Lista de la espeleofauna del sistema cavernario El Altar, Sierra del Rosario, en la provincia Pinar del Rio. Reunión Nacional de la Sociedad Espeleológica de Cuba, La Habana, 1996 (ponencia). - Reportes de Tipulidae (Diptera) para Cueva del Indio, Tapaste, Jaruco, provincia La Habana. Breves datos sobre etología. X Jornada Científica Facultad de Biología, ISPEJV, La Habana, 1997 (póster). - Guía ilustrada para la identificación de los taxa más frecuentes de la Clase Insecta presentes en la Reserva de la Biosfera de Sierra del Rosario, provincia Pinar del Rio. Tesis de licenciatura, Facultad de Ciencias Naturales, ISPEJV, La Habana, 2000. - Primer reporte de Polymera (Diptera: Tipulidae) para Cuba. Breves datos sobre comportamiento. (en preparación) - Primeros reportes de Trentepohlia y Rhabdomastix (Diptera: Tipulidae) para Cuba. Estado del conocimiento de estos géneros en Las Antillas. (en preparación) NOTA: Aquest article ha estat escrit pel mateix Jorge, i les fotos són originals seves

dimecres, 23 de setembre del 2009

Nº 044. Projecte Coneixem-nos

Hem de fer més coses... En qualsevol estament en que hi hagi un cert nombre de membres, com és el cas de la nostre Associació Catalana de Bioespeleologia, una de les prioritats és que ens hem de conèixer. De res serveix que tinguen moltes persones inscrites si només ens coneixem pel nom o perquè algú està especialitzat en el mateix que jo. I en molts casos, encara que ens coneixem personalment, pot ser no estiguem assabentats de molts detalls de la seva vida. És semblant a una comunitat de veïns, que quasi sempre ens trobem amb una altre persona per l'escala o l'ascensor i no sabem qui és, si és un veí nostre o algú que vol vendre una enciclopèdia. Fins ara no hi ha hagut gaires col.laboracions dels nostres membres en el nostre bloc. S'han anat editant una serie de notícies i articles, però quasi sempre fets pels tres de sempre. I poca cosa més. Creiem que això no és el cas. Per això no cal tenir un grup organitzat. Ja sabem que a tots ens costa escriure o col.laborar de forma activa dins d'un grup, però ho hem de fer.

Les activitats portades a terme, com la sortida bioespeleològica als Avencs de la Febró del 23 de maig del 2009 i les sessions de Bioespeleologia del 6 i 9 de juny d'enguany dins els actes de l'Espeleocat-Tallers 2009, programats en motiu dels 30 anys de la Federació Catalana d'Espeleologia, han tingut poca participació. Els resultats no són com per tocar moltes campanes. Creiem que s'han de fer més coses, però aixó costa molt. Però hem de tirar endavant. Malgrat aquests moments de minsos resultats, crec que tots tenim ganes de fer coses. És per això que ara volem donar-nos a conèixer més entre els integrants de l'Associació. Iniciarem una serie d'articles dedicats a tots els nostres membres que estiguin disposats a explicar la seva vida, el seu currículum, les seves especialitats, la seva bibliografia, etc. Serà el Projecte Coneixem-nos.

Si voleu podem fer-ho de tots nosaltres, o només de qui ho vulgui. Per temps i espai no hi ha problema ni limitacions. Disposem del nostre bloc i de moltes ganes d’anar editant els originals o les notes i idees que ens arribin.

Això es pot fer de varies formes: Fer una entrevista personal, o bé que el propi interessat escrigui l’article. Unes quantes fotos seran el complement. Iniciarem aquest projecte amb el nostre company Jorge Mederos, biòleg cubà especialitzat en certs grups de dípters i que ja fa anys que viu a Barcelona. En aquest cas serà ell mateix el que ens donarà l’article ja escrit i les fotos, i en un curt termini l’editarem.

Molt probablement l’inici serà quelcom així… Jorge Luis Mederos López: Nací en La Habana, Cuba, en 1975 y eso significa pertenecer a la generación de los animados rusos… Però no ens avancem més. Tingueu paciència